Transformar la gallinaza en pellets: una valorización sostenible y rentable para ganaderos y cooperativas agrícolas.
El estiércol de gallina, un tesoro orgánico aún poco aprovechado
Cada ave de corral produce entre tres y cinco kilogramos de excrementos al mes. A nivel de las explotaciones francesas, esto supone más de tres millones de toneladas de excrementos al año. Aunque durante mucho tiempo se han considerado un residuo, estos excrementos son en realidad un recurso agronómico con un gran potencial, rico en nutrientes esenciales (nitrógeno, fósforo, potasio, oligoelementos…). En un contexto en el que la agricultura busca conciliar productividad, autonomía y sostenibilidad, la transformación de los excrementos de aves de corral en gránulos se presenta como una solución en la que todos ganan. Responde a los retos medioambientales al tiempo que ofrece una nueva vía de valorización económica para los ganaderos y las cooperativas.
¿Por qué convertir los excrementos de gallina en gránulos?
La granulación móvil permite secar, triturar y comprimir los excrementos para convertirlos en un abono orgánico concentrado y estabilizado. Este proceso transforma un residuo húmedo, voluminoso y maloliente en un producto seco, estable y fácil de almacenar.
Según un estudio realizado por el ITAVI, el IRSTEA y la Cámara Regional de Agricultura de Bretaña (Ponchant et al., 2017), la granulación del estiércol avícola tiene un efecto parecido al del compostaje rápido, con una estabilización de la materia y una ligera reorganización del nitrógeno. Este proceso ayuda a higienizar la materia, a reducir los olores y a conseguir un producto estable, que cumple con la normativa y es fácil de esparcir, conforme a la norma NFU 42-001 sobre fertilizantes orgánicos.
Un abono orgánico rico en nutrientes
El estiércol de gallina en gránulos es uno de los abonos más ricos en nutrientes. Su composición depende de la dieta de las aves, pero suele incluir: nitrógeno (N), fósforo (P), potasio (K), materia orgánica y oligoelementos (Ca, Mg, S). Esta riqueza le da al granulado un alto poder fertilizante, ideal para cultivos hortícolas, frutales, vitícolas u ornamentales.
Ver también: ventajas de los fertilizantes granulados
Los beneficios agronómicos y medioambientales
El uso de gránulos de excrementos de gallina aporta múltiples beneficios: fertilización progresiva y duradera, mejora de la estructura del suelo, estimulación de la vida biológica, reducción de la dependencia de los fertilizantes químicos y creación de un recurso circular que se aprovecha a nivel local.
Los usos agrícolas de los gránulos de caca de gallina
Este fertilizante es muy versátil y se puede usar en un montón de cultivos: viñedos, huertos frutales, horticultura, cultivos extensivos, céspedes y plantas ornamentales. Las dosis recomendadas oscilan entre 500 y 1 500 kg/ha, dependiendo del tipo de suelo y de cultivo. Se conserva fácilmente durante dos años en un lugar seco y ventilado. Así, los agricultores pueden optimizar sus compras y sus existencias, a la vez que disfrutan de un producto listo para usar, compatible con los esparcidores habituales.
Los beneficios económicos para los ganaderos
Gracias a la granulación in situ, los ganaderos reducen sus costes de transporte, almacenamiento y esparcimiento. Los gránulos se pueden reutilizar allí mismo o venderse a cooperativas y agricultores de la zona, creando así una nueva fuente de ingresos local. El caso práctico que te mostramos a continuación ilustra el valor añadido que puede obtener un ganadero al transformar 500 t de excrementos en gránulos.

Un modelo ejemplar para las cooperativas agrícolas

Las cooperativas pueden invertir en una unidad móvil de granulación para ofrecer un servicio local, reducir los flujos logísticos y reforzar la soberanía en materia de fertilizantes. El aprovechamiento de los excrementos también forma parte de su estrategia de RSE: reducción de los insumos químicos, limitación del transporte y aprovechamiento local. Los gránulos que produce un ganadero se pueden repartir entre otros socios que no tengan estiércol, lo que fomenta la solidaridad entre los miembros y una economía circular en la zona.
La solución de Proxipel: La planta móvil de granulación

Proxipel ha diseñado una unidad móvil capaz de transformar in situ los excrementos de aves de corral, los residuos agrícolas o los residuos de madera. Con una productividad de una a dos toneladas de pellets por hora, esta solución estabiliza el material, evita el transporte de materia húmeda y se integra perfectamente en las cadenas de suministro locales de corto recorrido.
Las etapas de fabricación de los gránulos de caca de gallina:
- Presecado natural: reducción del nivel de humedad hasta alcanzar un 40 % de humedad
- Trituración: homogeneización del material
- Secado: reducción del porcentaje de humedad al 10-15 %
- Prensado: granulación de mi material
- Enfriamiento y cribado del granulado
Descubre: Proxiflex, la tecnología de granulación móvil Proxipel
Conclusión: un oro marrón al servicio de la transición agrícola
El estiércol de gallina en gránulos es un buen ejemplo del potencial de una agricultura circular y sin emisiones de carbono. Permite a los ganaderos reducir sus costes, mejorar su huella medioambiental y generar valor añadido local. Para las cooperativas, es una herramienta clave de RSE y una oportunidad para desarrollar cadenas de suministro de fertilizantes orgánicos sostenibles.
